
El grupo navarro Azkoyen comercializa desde enero de 2012 Cashlogy, su primer dispositivo de pago automático para hostelería y comercio.
Se trata de una registradora "inteligente" que controla y custodia en todo momento el efectivo, impidiendo su hurto por parte de los empleados, o la devolución de vueltas incorrectas.
Desde que el cliente paga y las monedas y o billetes se introducen en este aparato, el efectivo queda perfectamente custodiado, sin exponerse al público ni a los empleados. La máquina devuelve el cambio correcto.